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LOCALIZACIÓN Monte Pando, Ramales de la Victoria.
RÉGIMEN DE VISITAS
La cueva está abierta todo el año contando con servicio de guías. La visita dura 45 minutos.
HORARIO
Abierto todos los días del año excepto el 1 y 6 de enero y el 24, 25 y 31 de diciembre. Del 15 de noviembre al 14 de febrero de 9:30 a 15:30 h (última visita 14:40 h). Del 15 de febrero al 14 de junio y del 15 de septiembre al 14 de noviembre: de 9:30 a 14:30 h (última visita 13:40 h) y de 15:30 a 18:30 h (última visita 17:40 h). Del 15 de junio al 14 de septiembre: de 9:30 a 14:30 h (última visita 13:40 h) y de 15:30 a 19:30 h (última visita 18:40 h).
SERVICIOS
- Punto de atención al
visitante
- Aparcamiento para coches
- Visita guiada a la cueva
ACCESOS
Acceso en vehículo: desde Ramales de la Victoria es preciso tomar la N-629 en dirección a Burgos. A escasos 2 km. (en el km. 188) se encuentra, a la izquierda, la desviación que permite llegar al aparcamiento y al punto de atención al visitante. Desde aquí se asciende a pie por un sendero peatonal de unos 600 m. hasta llegar a la cueva.
Acceso a pie: desde el pueblo de Ramales de la Victoria se toma el camino de las Cuevas (senda PR-S.22), que discurre paralelo al monte de La Haza. Tras recorrer unos 1,8 km. se llega al aparcamiento y al punto de atención al visitante. Desde aquí se asciende por un sendero peatonal de unos 600 m. hasta llegar a la cueva.
DESCRIPCIÓN
La cueva de Covalanas, la cueva de las ciervas rojas, se localiza en la ladera noreste del monte Pando, encima del cavidad de El Mirón, utilizada como lugar de habitación durante al menos los últimos 45.000 años.
Fue descubierta en 1903 por L. Sierra y Hermilio Alcalde del Río, dos figuras claves de la investigación arqueológica en Cantabria. Su descubrimiento se enmarca en los orígenes de la ciencia prehistórica y más en concreto del arte paleolítico.
Es una cueva de reducidas dimensiones que presenta dos galerías que comparten una zona de abrigo exterior aparentemente no utilizado como espacio de hábitat. Una de sus galerías, la de la derecha, alberga las manifestaciones gráficas parietales.
Tras dos pequeñas series de puntos aparecen, hacia los 65 m de la entrada, las primeras formas animales. Avanzando a partir de este punto, las figuras rojas se suceden a mano derecha e izquierda por la galería principal y dentro de un pequeño divertículo. Un total de dieciocho ciervas, un ciervo, un caballo, un uro, una posible figura de tipo híbrido y tres signos rectangulares, además de pequeños puntos y líneas, se disponen en frisos.
A partir de los 90 m, y ya en espacios de reducidas dimensiones, el número de figuras se reduce drásticamente, tan sólo una figura animal completa y, en cambio, numerosos pequeños puntos y líneas.
Caracteriza a las figuras el trazado mediante contorno punteado realizado con los dedos. Esta modalidad técnica es muy característica de algunas cuevas que se localizan entre la cuenca del río Nervión (Vizcaya) y el río Sella (Asturias), registrándose la mayor concentración en torno a la cuenca del río Asón, si bien destacan conjuntos como el de El Pendo. Esta distribución evidencia la existencia de grupos humanos con fuertes vínculos gráficos, un ejemplo de redes y contactos sociales.
Su cronología, difícil de fijar de manera absoluta, parece situarse en una fase antigua, hace unos 20.000 a.C.
La frescura del color rojo, el tamaño grande de los motivos, el trazado punteado del contorno animal y la concentración de la mayor parte de las figuras en un área bien delimitada, envuelven al visitante en un entorno de misterio y acogimiento.
En la penumbra de la cueva, parece que las figuras animales cobran vida y escapan de la roca. Como se ha señalado, este rebaño rojizo, inquieto en las sombras, ha sido testigo milenario de la vida de la Humanidad.
RESERVAS
| Teléfono: 942 59 84 25. Fax: 942 59 83 05. |
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