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LOCALIZACIÓN Monte Pando, Ramales de la Victoria.
RÉGIMEN DE VISITAS
La visita se realiza en grupos de 8 personas máximo del 1 de Noviembre al 28 de Febrero (temporada baja) y de 7 personas máximo el resto del año (en temporada media y baja). La visita se realiza en compañía de un guía y tiene una duración aproximada de 45 minutos. Al ser grupos reducidos por razones de conservación se recomiendo efectuar reserva previa online, a través de la página web o por teléfono llamando a la central de reservas.
HORARIO
Cerrado el 1 y 6 de enero, el 24, 25 y 31 de diciembre
- Temporada baja: del 1 de Noviembre al 28 de Febrero, de 9:30h a 15:30h (última visita 14:40h). Cerrado lunes y martes.
- Temporada media: del 1 de marzo al 14 de junio y del 15 de Septiembre al 31 de Octubre, de 9:30h a 14:30h (última visita 13.40 h) y de 15:30h a 18:30h (última visita 17:40 h). Cerrado lunes y martes.
- Temporada alta: del 15 de Junio al 14 de Septiembre, de 9:30 h a 14:30h (última visita 13:40 h) y de 15:30h a 19:30 h (última visita 18:40 h). Cerrado los lunes.
TARIFAS
Normal: 3 € (mayores de 12 años)
Reducida: 1,5 € (de 4 a 12 años, ambos inclusive)
Gratis: de 0 a 3 años (ambos inclusive)
SERVICIOS
- Punto de atención al visitante
- Aparcamiento para coches
- Visita guiada a la cueva
ACCESOS
Acceso en vehículo: desde Ramales de la Victoria es preciso tomar la N-629, dirección Burgos. A escasos 2 km (y situado en el km 188 de dicha carretera), se encuentra a la izquierda, el desvío que permite llegar al aparcamiento de la cueva, situado a pocos metros del mismo. Desde aquí, se asciende por un sendero peatonal de unos 600 metros que llega hasta el punto de atención al visitante y la boca de la cueva.
Acceso a pie: desde el pueblo de Ramales de la Victoria, se toma el camino de las Cuevas (senda PR-S.22) que discurre en paralelo al monte de La Haza. Tras recorrer 1,8 km se llega al aparcamiento de la cueva. Desde donde se asciende por un sendero peatonal de aproximadamente, 600 metros de recorrido hasta llegar al punto de atención al visitante y a la entrada de la cueva.
DESCRIPCIÓN
La cueva de Covalanas es popularmente conocida como la cueva de las ciervas rojas. Se localiza en la ladera noreste del Monte Pando, encima de la cavidad de El Mirón. Esta última, utilizada como lugar de habitación durante, al menos, los últimos 45.000 años.
Fue descubierta en 1903 por el padre Lorenzo Sierra, en colaboración con Hermilio Alcalde del Río, dos figuras claves de la investigación arqueológica en Cantabria. Su descubrimiento se enmarca dentro de los orígenes de la ciencia prehistórica y más en concreto del arte paleolítico, al ser la segunda cavidad con arte paleolítico descubierta en toda la Cornisa cantábrica tras Altamira (en 1879).
Es una cueva de reducidas dimensiones que presenta dos galerías que comparten una zona de abrigo exterior, aparentemente no utilizado como espacio de hábitat. Una de sus galerías, la de la derecha, alberga las manifestaciones gráficas parietales.
Tras dos pequeñas series de puntos aparecen, hacia los 65 metros de la entrada, las primeras formas animales. Avanzando a partir de este punto, las figuras rojas se suceden a mano derecha e izquierda por la galería principal y dentro de un pequeño divertículo. Un total de dieciocho ciervas, un ciervo, un caballo, un uro, una posible figura de tipo híbrido y tres signos rectangulares, además de pequeños puntos y líneas que se disponen en frisos. A partir de los 90 metros, y ya en espacios de reducidas dimensiones, el número de figuras se reduce drásticamente, tan sólo una figura completa de animal que contrasta con los numerosos puntos y las líneas, dispersas por todas las paredes de este sector.
Predomina el trazado mediante contorno punteado, realizado con los dedos. Esta modalidad técnica es muy característica de algunas cuevas que se localizan entre la cuenca del río Nervión (Vizcaya) y el río Sella (Asturias), registrándose la mayor concentración en torno a la cuenca del río Asón, si bien destacan conjuntos como El Pendo o La Pasiega. Esta distribución evidencia la existencia de grupos humanos con fuertes vínculos gráficos entre los diferentes valles, un ejemplo de redes y contactos sociales.
Su cronología, difícil de fijar de manera absoluta, parece situarse en una fase antigua, en torno a los 20.000 a.C.
La frescura del color rojo, el tamaño grande de los motivos, el trazado punteado del contorno animal y la concentración de la mayor parte de las figuras en un área bien delimitada, envuelven al visitante en un entorno de misterio y acogimiento. Saliendo de la cueva y en la penumbra de la misma, parece que las figuras cobran vida como si quisieran escapar de la roca. Se ha llegado a indicar que este rebaño rojizo, inquieto en las sombras, ha sido testigo milenario de la vida de la Humanidad.
RESERVAS
| Teléfono: 942 59 84 25. Fax: 942 59 83 05. |
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